La comunicación con la sonda espacial Phoenix ha finalizado, después de casi 5 meses de explorar la superficie de Marte. Debido a la ubicación del sitio de aterrizaje y al cambio de estación, los rayos del sol ya no proveen suficiente energía parea recargar las baterías que proveen de energía al aparato.

Los ingenieros de la NASA recibieron la última señal proveniente de la sonda el pasado 2 de noviembre, lo que concluye una misión que duró más de los 3 meses planeados originalmente. Sin embargo, el equipo en tierra estará atento durante las próximas semanas para detectar cualquier señal emitida por el Phoenix, si es que revive.

Aunque la misión ha terminando, el análisis de los datos apenas comienza y se esperan sorpresas en los futuros meses. La sonda Phoenix será recordada por ser el dispositivo que detectó la presencia de hielo y nieve en Marte, además de pequeñas concentraciones de sal (que podrían ser nutrientes para la vida) y carbonato de calcio (marcador de que alguna vez hubo agua líquida sobre la superficie).

Esperemos que alguna futura misión exploratoria con humanos lo pueda traer de vuelta, si no le ocurre lo mismo que al Beagle.

Fuente: Mars Phoenix Lander Finishes Successful Work on Red Planet (Phoenix Mars Lander)