Si eres uno de los que sienten que necesitan dias con más horas, podrías probar el sueño polifásico, que consiste en dividir la cantidad de tiempo destinado al sueño en segmentos más pequeños y distribuirlos de modo que se permanezca despierto durante las horas más productivas.

Una práctica de uso extendido consiste en dividir el tiempo que habitualmente destinamos para el descanso (6 horas) en dos partes: una corta (de 90 minutos durante el día) y una larga (de 4 horas y media por la noche).

Se dice que el gran Leonardo Da Vinci tenía una distribución un poco más extrema: 3 horas y media de vigilia seguidas de 30 minutos de descanso. Esto le permitía estar despierto durante 21 horas, tiempo que aprovechaba para diseñar un enmarañado código que luego imprimiría en sus obras más famosas.

Para quienes quieran probar el método del Renaissance Man, Mark Owens diseñó el Da Vinci Alarm Clock, cuya matriz de puntos muestra la palabra AWAKE por 3 horas y 30 minutos. Transcurrido este tiempo, el reloj mostrará la palabra SLEEP mientras una aguda alarma señala el cambio de estado. Este ciclo se repetirá 6 veces cada 24 horas hasta que el reloj sea apagado.

Obviamente, no funcionará para todos, sobretodo por la dificultad de ajustar el nuevo horario con las actividades del resto de personas normales que duermen sus 8 horas completas todas las noches, aunque podría resultar interesante como experimento.

Fuente: Da Vinci Alarm Clock designed by Marc Owens (Yanko Design)